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1. ALOJAMIENTO Los hurones pueden ser tenidos libremente dentro de la casa, a condición de que se hayan hecho ciertas adaptaciones. Éstas comprenden bloquear el acceso a todos los lugares que puedan resultar peligrosos para nuestra mascota o para nuestras pertenencias. Sitios clave a tener en cuenta son las partes traseras de las neveras (donde hay cables y ventiladores que pueden herir al hurón), desagües, cubos de la basura, repisas con objetos delicados, etc. A los hurones les gustan escarbar la tierra, por lo que si tiene plantas deberá proteger su superficie colocando piedras o una rejilla de alambre (o poner las macetas lejos de su alcance). Cabe destacar que los hurones aprenden a hacer sus necesidades en una bandeja con piedritas del tipo de las usadas para los gatos. Si se desea, puede tener a su mascota en una jaula mientras no lo pueda vigilar. Los hurones se adaptan muy bien a los espacios pequeños, a condición de que se los deje salir y se juegue con ellos al menos un par de horas diarias. Un hurón no es una mascota que pueda vivir encerrada todo el tiempo. Una medida apropiada para una jaula en la que nuestro hurón pase la mayor parte del día sería 100 cm. X 70 cm. X 50 cm. - AGUA Y COMIDA
Debido a su naturaleza de carnívoros, los hurones deben ser alimentados con una dieta rica en proteínas. Si bien es factible lograr una dieta balanceada variando ingredientes frescos tales como huevos, carne, etc., hacerlo de este modo es engorroso por varios motivos: el tiempo y la dedicación necesarios, la rápida descomposición de estos elementos, la dificultad de calcular exactamente las proporciones de cada ingrediente... Por esto, todos los que tienen un hurón utilizan alimentos balanceados. Debe optarse por un alimento para gatos cachorros de buena calidad y primera marca. Otros alimentos más baratos (y de menor calidad alimenticia) pueden causar en su hurón problemas de salud, como defectos nutricionales y formación de cálculos en las vías urinarias. El alimento debe estar siempre a disposición de su hurón. No existe peligro de que se indigeste por ello, y los casos de hurones obesos son realmente excepcionales. Debido a su inacabable curiosidad e inquietud, los hurones suelen volcar los recipientes de la comida si estos no son lo suficientemente pesados para evitarlo. Particularmente útiles son los recipientes de base amplia y bordes bajos. El agua también debe estar siempre al alcance de su hurón. Déjele siempre agua fresca cerca y preste particular atención para volver a llenarlo si lo derrama y vacía. * Premios Si desea premiar a su mascota para que haga algún truco o para crear un lazo más estrecho entre él y usted, puede recurrir a alimentos que les gusten particularmente, pero siempre en muy pequeñas cantidades. Recuerde que los hurones son animales de pequeño tamaño, y lo que es poco para una persona, puede resultar excesivo para ellos. Algunos premios frecuentes son las pasas de uva (nunca más de 2 por día), plátano, melón, pera, manzana, carne o pollo cocido, huevos duros (hasta un huevo cada semana). Recuerde siempre que las fibras vegetales y el azúcar deben ser mantenidas al mínimo. Pequeños trocitos de queso pueden ser bienvenidos. * Alimentos prohibidos Como pasa con los niños, a los hurones les gustan ciertos alimentos que son muy dañinos para ellos. Es mejor mantener a su mascota lejos de los caramelos, mermeladas, y cualquier alimento muy rico en azúcar. Las nueces, almendras, avellanas, etc. son peligrosas porque los hurones no las digieren, y si tragan un trozo pueden provocarle un bloqueo intestinal. Por último, evitar el chocolate, ya que puede resultar tóxico. - ASEO
3.1.- Baños Si usted lo desea, puede bañar a su hurón una vez cada dos o tres meses. Los hurones tienen un olor particular (muy fuerte si no se encuentran castrados). Si usted bañara a su hurón muy frecuentemente, las glándulas de su piel comenzarán a producir mucha secreción para reponer la eliminada por el baño, y su mascota tendrá un olor más fuerte. Entonces, menos baños es mejor. Para bañarlo, debe usar un shampoo apto para perros o gatos. Los hurones suelen jugar en el agua, por lo que no suele ser problemático el baño, pero si su amigo es una excepción, limpiarlo bajo la ducha puede ser menos traumático para ambos. Luego de frotarle el shampoo, enjuáguelo bien. Deje que se sacuda toda el agua posible y séquelo con una toalla. Puede dejar la toalla en el piso y dejar que el hurón haga el trabajo por sí mismo. Luego, déjelo en un lugar cálido hasta que se seque. 3.2.- Cepillado Especialmente combinado con un baño, el cepillado ayuda a mantener en buenas condiciones el pelaje de los hurones (además de una dieta balanceada). Utilice un cepillo para gatos de tamaño adecuado. A los hurones no les suele gustar por lo que sostenga a su mascota en el aire, suspendida del pellejo de la nuca. Esta práctica suele resultarles relajante, y pudiéndose aprovechar para cepillarlo entonces. 3.3.- Corte de uñas Si su hurón no desgasta las uñas cavando en la tierra o corriendo por superficies abrasivas, las uñas pueden crecer mucho y corre el riesgo de enganchárselas y lastimarse al tratar de liberarse. Con un alicates o una tijera pequeña, corte la punta de las garras cuidando de no llegar a la altura de la delgada línea rosa que se ve por transparencia en su interior. Si por accidente usted cortara de más y comenzara a salir sangre, use un polvo cicatrizante si es necesario y prosiga con la tarea más tarde. En general, las uñas traseras requieren menos frecuencia de corte que las delanteras. 3.4.- Limpieza de orejas A veces, igual que los perros y los gatos, los hurones producen demasiada cera en los conductos auditivos y ésta puede producir infecciones y alojar parásitos. Si usted observara mucha cera en los oídos de su hurón, consulte a su veterinario. - SALUD
4.1.- Vacunas Sus hurones deben ser vacunados contra el moquillo canino. Esta enfermedad es mortal en el 100% de los casos para los hurones, y se previene fácilmente con un plan de vacunas adecuado. Aunque su hurón no vaya a tener contacto con otros animales, el virus del moquillo viaja por el aire y usted mismo lo puede llevar en la ropa o los zapatos desde la calle. Tres dosis separadas por dos semanas en los cachorros a partir de las 6 u 8 semanas de vida y un refuerzo anual son suficientes. También deben ser vacunardos contra la rabia, una vez al año, con la primera dosis a los 3 o 4 meses de edad. 4.2.- Castración Todos los hurones que estén destinados a ser mascotas deben ser castrados. Los machos no castrados tienen un olor muy fuerte, y además se tornan muy agresivos con otros hurones durante la época de celo. Las hembras no castradas tienen un fuerte olor durante la época de celo, y además continuarán en celo a menos que se las aparee con un macho. El celo puede durar meses y conducir a un debilitamiento por anemia y consecuente muerte del animal. Por otra parte, la cría de hurones no es sencilla. Los animales entran en celo en distintos períodos, no se los puede tener juntos durante ese tiempo y frecuentemente mueren las crías (e incluso la madre). Cabe destacar que es mucho más difícil que la cría de perros, gatos o cualquier otro animal doméstico. 4.3.- Golpe de calor Si bien los hurones soportan con relativa facilidad las bajas temperaturas, no sucede lo mismo con el calor. Temperaturas de 30° C, o aún inferiores pueden ser mortales para nuestra mascota si no dispone de agua y sombra. Los días de calor intenso, debe controlarse muy de cerca el estado de nuestros amigos. En caso de percibir nerviosismo, adormecimiento, falta de reacción, ojos opacos o deshidratación (si el pellejo queda "pegado" contra sí mismo al ser pellizcado es un síntoma inequívoco), deben tomarse medidas de inmediato. Lo primero es llevarlo a un lugar fresco y sombreado, y darle agua. Si no bebe por si mismo por estar débil, acérquele la cabeza al agua o suministre agua con una jeringa. Sin embargo, nunca fuerce a beber a un animal inconsciente, ya que podría asfixiarlo. Para hacer descender la temperatura corporal de un animal en shock de calor, mójelo con agua fresca (no fría), o humedezca las almohadillas de sus patas con alcohol. Por último y de inmediato, llévelo sin demora a un veterinario. |